En un contexto de inflación sostenida y ajuste del gasto en los hogares, los animales de compañía no solo ocupan un lugar central en el plano afectivo: también empiezan a pesar en la planificación del presupuesto. Según el ‘III Informe sobre hábitos de familias españolas con animales de compañía’ impulsado por Santévet, en situaciones económicas difíciles alrededor del 60% de las familias con animales de compañía en España estarían dispuestas a renunciar a gastos de ocio, y un 52% a las vacaciones con tal de mantener el cuidado y el bienestar de su mascota.
Este comportamiento refleja un cambio de fondo en la forma en la que muchas familias ordenan sus prioridades: aunque la mayoría no plantea recortes estructurales, sí existe una predisposición clara a reducir partidas prescindibles antes que comprometer aquello que afecta directamente al bienestar del animal.
En este contexto, las familias con animales de compañía priorizan mantener el cuidado de sus mascotas. Más allá de las renuncias más habituales, el estudio muestra que el ajuste se extiende también a decisiones cotidianas del llamado gasto discrecional, como las suscripciones (casi un 50%). En cambio, los recortes en ámbitos básicos quedan en un segundo plano: solo uno de cada diez estaría dispuesto a renunciar a su alimentación personal y a gastos de salud.
Estos datos refuerzan una idea cada vez más presente en muchos hogares: los animales de compañía se han consolidado como una prioridad dentro del presupuesto familiar, y la renuncia, cuando ocurre, se concentra en consumos aplazables antes que en necesidades esenciales.
Además, el informe refleja cómo evoluciona la percepción social sobre la humanización de los animales de compañía. Predomina una visión intermedia: el 43% afirma que entiende la tendencia de asimilar a los animales de compañía con los hijos, pero mantiene la distinción, mientras que un 32% la normaliza plenamente.
En conjunto, más allá del dato puntual, la tendencia sugiere un cambio de paradigma: los animales de compañía influyen cada vez más en la forma en que se diseña el día a día del hogar.
Esta priorización también se refleja cuando surgen gastos inesperados vinculados a la salud del animal de compañía. Ante un gasto veterinario imprevisto e importante, la respuesta más habitual sería recurrir a los ahorros, algo que haría aproximadamente la mitad de las familias, lo que refleja que, en muchos casos, la previsión económica para este tipo de situaciones sigue descansando en recursos propios del hogar.
En un contexto en el que muchas familias ajustan su presupuesto para priorizar el bienestar de sus animales de compañía y, ante imprevistos veterinarios, recurren con frecuencia a sus propios ahorros, cobra especial relevancia contar con fórmulas que ayuden a proteger su salud. Poder contar con un seguro de salud para mascotas como Santévet permite cuidar de perros y gatos con una cobertura completa adaptada a cada animal, incluyendo todas las razas y facilitando el acceso a atención veterinaria en cualquier país. De este modo, las familias pueden afrontar el cuidado veterinario con mayor tranquilidad y previsión, sin tener que desplazar el bienestar del animal a un segundo plano cuando el presupuesto se ajusta.

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