Gustavo Montalvo, director del Área de Construcción de JhasaLa nueva Directiva de Eficiencia Energética de Edificios obliga a recortar un 16% el consumo energético del parque edificado antes de 2030, y combina obligación normativa, incentivos fiscales y menor riesgo de ejecución frente a la obra nueva, algo que asegura la demanda a medio plazo de los seguros de Construcción. Desde el punto de vista técnico, Gustavo Montalvo, director del Área de Construcción de Jhasa, afirma que “veremos una evolución hacia productos más sofisticados como las pólizas modulares que combinan TRC con coberturas Ciber, seguros ligados al clima o incluso esquemas de tarificación basados en sensores IoT instalados en la propia obra”.
ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA PYMESEGUROS Nº 146
En 2023 hubo un crecimiento muy notable del seguro de Todo Riesgo Construcción (TRC), con un incremento que se situó por encima del 43%. Aunque la tendencia se ha moderado, sigue siendo positiva. Gustavo Montalvo, director del Área de Construcción de Jhasa, observa que “el rebote pos-pandemia ya ha quedado atrás y ahora entramos en una etapa de crecimiento más sostenido, muy ligada a la rehabilitación de edificios, la eficiencia energética y la obra vinculada a la transición verde. Es una dinámica más estable, pero también más estructural”.
En este sentido, los fondos Next Generation están potenciando la rehabilitación y las reformas, pero a dos velocidades. Montalvo señala que “los visados de rehabilitación ya superan en torno al 40% los niveles pre-covid; sin embargo, la complejidad administrativa hace que solo la mitad de los expedientes solicitados se materialicen. En Jhasa, acompañamos al cliente con pólizas puente que cubren la brecha entre la prefinanciación y el cobro de la ayuda”.
Parece que la rehabilitación seguirá siendo el motor del sector. La nueva Directiva de Eficiencia Energética de Edificios (EPBD siglas en inglés) obliga a recortar un 16% el consumo energético del parque edificado antes de 2030, y combina obligación normativa, incentivos fiscales y menor riesgo de ejecución frente a la obra nueva, algo que asegura la demanda a medio plazo.
De cara a 2025, “se espera un crecimiento moderado del mercado de seguros ligados a la construcción, probablemente en torno al 7 o 10%, y que estará impulsado, por un lado, por los proyectos Perte centrados en la descarbonización y la ampliación de infraestructuras renovables que seguirán generando actividad aseguradora. También anticipamos un efecto positivo derivado de la segunda ola de fondos europeos orientados a la rehabilitación energética, así como una reactivación de licitaciones en infra-logística, favorecida por la estabilización de los precios de los materiales. Desde el punto de vista técnico, veremos una evolución hacia productos más sofisticados como las pólizas modulares que combinan TRC con coberturas Ciber, seguros ligados al clima o incluso esquemas de tarificación basados en sensores IoT instalados en la propia obra. Será un año impulsado por los avances técnicos y una mayor adaptación a los riesgos emergentes”, afirma el director del Área de Construcción de Jhasa.
Las necesidades actuales del seguro de Construcción están evolucionando rápidamente, en parte por el tamaño y la complejidad de los nuevos
proyectos, que en muchos casos superan los 500 millones de euros, como los parques de eólica marina, que requieren capacidades aseguradoras mucho mayores y estructuras de colocación más sofisticadas. Además, están surgiendo desafíos técnicos ligados a materiales emergentes, como los paneles contralaminados, CLT u hormigón verde, así como los modelos de construcción industrializada, que aún no tienen una respuesta plenamente estandarizada en el mercado. Gustavo Montalvo explica que “el mercado está respondiendo con soluciones interesantes, pero siguen existiendo brechas, especialmente en lo concerniente a las garantías vinculadas a sostenibilidad, donde todavía queda camino por recorrer”.
Los seguros ligados a la construcción se están enfrentando a retos cada vez más complejos. Montalvo señala algunos: “En Todo Riesgo Construcción (TRC), por ejemplo, el aumento de fenómenos meteorológicos extremos nos ha llevado a buscar soluciones innovadoras como, por ejemplo, las cláusulas paramétricas que permiten indemnizar en un plazo de 48 horas tras un suceso, algo que agiliza enormemente la respuesta. En las coberturas de montaje ALOP, la presión de los costes financieros está llevando a los clientes a demandar límites más elevados y periodos de franquicia más cortos. Por otro lado, en la Responsabilidad Civil Profesional y de Construcción, observamos una creciente judicialización y un incremento significativo en el baremo de daños corporales, lo que exige un análisis mucho más exhaustivo del riesgo. Otro asunto es la Caución y Cumplimiento, especialmente en contratos ligados a energías renovables, donde estamos viendo cómo se exigen garantías cada vez más estrictas, lo que implica un enfoque técnico y muy adaptado para cada proyecto”.
Por otro lado, está la utilización de nuevos materiales, impresión 3D e industrialización. Son técnicas que reducen plazos, “pero añaden incertidumbre sobre la durabilidad y responsabilidades de diseño. Las aseguradoras exigen ensayos prolongados y aplican franquicias específicas a prototipos impresos en 3D”, comenta Gustavo Montalvo.
Por otro lado, “cuando todos los agentes trabajan en un modelo colaborativo, BIM, lo que conocemos en España como el Modelado de la Información de Construcción, se estima que esta metodología puede disminuir significativamente los errores de interferencias hasta en un 20%”. Sin embargo, la creciente interconectividad de maquinaria, software de gestión y metodologías como BIM ha aumentado la exposición del sector a ataques cibernéticos. En algunos mercados, como el londinense, las pólizas están cubriendo interrupciones operativas derivadas de estos ataques integradas en la TRC. Montalvo espera que “este tipo de coberturas se pueda trasladar próximamente al mercado español”.
A partir de 2026, recuerda el director del Área de Construcción de Jhasa, “la UE penalizará con recargos de hasta el 10% los proyectos que no acrediten una puntuación de ESG mínima requerida. En este sentido conviene anticiparse y ya estamos trabajando con aseguradoras y promotores para que las primas reconozcan la reducción real de la huella de carbono”.
Los corredores que trabajan el ramo de la Construcción se enfrentan a varios retos, de los que Gustavo Montalvo destaca “la gestión de reaseguro para proyectos multijurisdicción, la notable escasez de ingenieros de riesgos con dominio de nuevos sistemas constructivos, la analítica de datos IoT y el cumplimiento de normativas ESG, cada vez más estrictas”. A esto hay que unir que en RC Construcción algunos corredores piden más sublímites por víctima en caso de daños corporales. El director del Área de Construcción de Jhasa comenta que “en algunos de los programas que estamos negociando durante este año, hemos incorporado mejoras en el sublímite por víctima, estableciendo al menos un millón de euros en respuesta al aumento de la severidad judicial derivada de la aplicación de los nuevos baremos de daños corporales”.
Está convencido de que “el ramo Construcción es un buen paso para crecer como corredor, por el tamaño de primas y la recurrencia del mantenimiento, pero exige invertir en ingeniería de riesgos y acceso a mercados internacionales de reaseguro. Sin expertise técnico, la barrera de entrada es alta”.
Jhasa nació con una clara vocación especializada en los sectores de Construcción y Energía, en un momento en que el mercado español contaba con muy pocos brókeres verdaderamente enfocados en estas áreas. “Detectamos una oportunidad clara que era la de ofrecer un servicio técnico, cercano y altamente especializado a empresas que operaban en entornos complejos y de alta exposición al riesgo. Desde el inicio, entendimos que estos sectores requerían soluciones aseguradoras a medida, un conocimiento profundo de sus riesgos operativos y normativos, así como una capacidad real de interlocución técnica, y todo ello en un entorno tanto nacional como internacional. La experiencia acumulada desde entonces nos ha consolidado como un bróker de referencia en el sector de la construcción”, afirma su director del Área de Construcción.
Su diferenciación pasa por la verticalidad “ya que negociamos condiciones a medida, anticipamos cambios normativos y combinamos TRC, Ciber y garantías ESG en una sola solución. Ese es el tipo de innovación que necesitan las empresas a las que atendemos”, señala Gustavo Montalvo. “Nuestra propuesta de valor se basa en no depender de terceros, ya que contamos con un equipo propio de técnicos especializados, con amplia experiencia contrastada en construcción, energía y riesgos industriales. Esta especialización interna es una de nuestras principales señas de identidad que trasladamos a todas las áreas de Jhasa y que nos permite ofrecer un servicio ágil, coherente y técnicamente sólido, sin necesidad de externalizar procesos clave”.
El sector de construcción es uno de los pilares estratégicos del negocio de Jhasa, junto con energía y M&A. Su peso dentro de la compañía es significativo tanto por volumen como por especialización técnica y representa una parte muy relevante de su cifra global de negocio. “También refleja nuestro compromiso con sectores que requieren un conocimiento profundo y un enfoque altamente especializado. Esta área no solo es clave en términos de ingresos, sino que también consolida nuestra posición como bróker técnico de referencia en el mercado asegurador”.
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