Sandra Fernández, responsable de Empresas en CogesaLa situación actual provoca una rentabilidad claramente tensionada. “El incremento en los costes de reparación y reposición está obligando a las aseguradoras a ajustar primas y condiciones. Aun así, el Multirriesgo Pyme sigue siendo un ramo estratégico y con recorrido”, indica Sandra Fernández, responsable de Empresas en Cogesa. En su opinión, este año “se espera un crecimiento moderado, acompañado de una evolución hacia un modelo más especializado y con mayor complejidad en el asesoramiento. La creciente oferta de soluciones diseñadas por las aseguradoras para la protección integral de las pymes exige un incremento en los niveles de profesionalización y formación continua”.
ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA PYMESEGUROS Nº 154
La crisis económica ha provocado el cese de actividad de un número significativo de pymes y ha deteriorado la situación financiera y operativa de otras muchas empresas. Una consecuencia directa de este hecho, según Sandra Fernández, responsable de Empresas en Cogesa, ha sido “un incremento de la siniestralidad en el sector, lo que ha derivado en un endurecimiento de las políticas de suscripción y condiciones, por parte de las aseguradoras”.
Por un lado, -continúa- “se ha reducido la base de empresas aseguradas; y por otro, las pymes que han logrado mantenerse operativas presentan un mayor nivel de concienciación respecto a la necesidad de proteger su actividad. Este contexto ha elevado los estándares de exigencia y ha favorecido un proceso de creciente profesionalización en el ámbito asegurador”.
Cogesa apostó por Multirriesgos Pyme porque “es un segmento estratégico. Permite estar cerca del tejido empresarial, ofrecer soluciones transversales y aportar un alto valor añadido como profesionales del sector de seguros. La formación y la experiencia que hemos ido acumulando se traduce en un conocimiento importante que las pymes perciben claramente”, comenta su responsable de Empresas.
De hecho, Multirriesgos Pyme es “una línea estratégica dentro de su negocio, con un peso relevante en la cartera y un gran potencial de crecimiento. Por eso, hacemos un esfuerzo importante tanto en inversión de medios, la formación y la actualización continua del personal cualificado”, indica Sandra Fernández.
El cambio climático constituye un reto transversal para todos los agentes del sector —pymes, corredores y aseguradoras—. “La adaptación de las empresas a un entorno caracterizado por episodios de sequía, temperaturas extremas, precipitaciones intensas y otros fenómenos adversos se ha convertido en un factor crítico para la continuidad del negocio. En este contexto, el sector asegurador debe desempeñar un papel activo de acompañamiento, lo que está impulsando una rápida adaptación a esta nueva realidad. Se están revisando coberturas, estructuras tarifarias y modelos de evaluación del riesgo, al tiempo que se refuerzan las estrategias orientadas a la prevención y la concienciación. En España, el papel del Consorcio de Compensación de Seguros continúa siendo fundamental como mecanismo de estabilización frente a eventos de carácter extraordinario”, afirma Sandra Fernández.
Todo provoca que la rentabilidad esté claramente tensionada. “El incremento en los costes de reparación y reposición está obligando a las aseguradoras a ajustar primas y condiciones. Aun así, el Multirriesgo Pyme sigue siendo un ramo estratégico y con recorrido”, indica Fernández.
Para 2026, la responsable de Empresas en Cogesa dice que “esperamos un crecimiento moderado del sector, acompañado de una clara evolución hacia un modelo más especializado y con mayor complejidad en el asesoramiento. La creciente oferta de soluciones diseñadas por las aseguradoras para la protección integral de las pymes exige un incremento en los niveles de profesionalización y formación continua. En este contexto, el corredor de seguros reforzará su papel como figura clave en el acompañamiento al cliente, especialmente en la identificación, evaluación y gestión de sus riesgos”.
Por otro lado, la jubilación masiva de empresarios sin relevo generacional se consolida como un desafío crítico para la economía, particularmente en España, donde cerca del 90% de las empresas familiares carecen de un plan de sucesión. “Esta situación pone en riesgo tanto el empleo como la continuidad del tejido empresarial. Ante este escenario, resulta fundamental adoptar un enfoque basado en la anticipación y la planificación, preferiblemente con varios años de antelación, con el objetivo de evitar cierres, optimizar el valor de las compañías y garantizar la estabilidad económica y social”, asegura Sandra Fernández.
Según un informe de una aseguradora, el 12% de las empresas no actualiza su cobertura, eso supone un riesgo importante, porque genera situaciones de infraseguro que pueden ser críticas en caso de siniestro. “Aquí es fundamental reforzar la labor de revisión periódica y concienciación por parte del corredor. Es necesario un equilibrio entre cobertura y coste, pero siempre hemos de cuidar no poner en riesgo la continuidad de la empresa”, indica Fernández.
Ese mismo informe señala que el 22% de las pymes tiene límites bajos de indemnización. Por eso, “desde la mediación estamos intensificando el asesoramiento para adecuar los capitales a la realidad del negocio. Muchas veces se trata más de pedagogía que de venta. Es necesario que las pymes conozcan bien los términos aseguradores para que puedan indicar correctamente los capitales a asegurar y evitar desagradables sorpresas a la hora de evaluar un siniestro”.
Sin duda, se ha endurecido la selección de riesgos. La responsable de Empresas en Cogesa, comenta que “las aseguradoras están siendo más exigentes, tanto en la suscripción como en las renovaciones. Esto nos sitúa en un papel clave como interlocutor, explicando al cliente los cambios y las razones de las aseguradoras, pero también defendiendo sus intereses”.
“El interés en los corredores por este ramo sigue existiendo, incluso diría que ha aumentado, lo que ocurre es que somos conscientes que las aseguradoras van a estudiar con mucho detalle los riesgos que van a asumir, exigiendo un número mayor de medidas de seguridad y, en la medida que nos es posible, intentamos adelantarnos aconsejando a los clientes. Es un ramo que sigue siendo fundamental, aunque ahora se analiza mucho más cada riesgo antes de incorporarlo a la cartera”, afirma.
Desde hace años las empresas están apostando por vender sus productos de forma online y en el extranjero, “eso está transformando el producto. Aparecen nuevos riesgos, como los cibernéticos o los asociados a la logística internacional, que obligan a adaptar el Multirriesgo a una realidad más global y digital. El sector asegurador está haciendo sus deberes, creando y mejorando productos aseguradores para las pymes como los contratos Ciber, o nuevas coberturas en el ramo de Transportes, etc.”.
Entre los retos a los que se enfrenta el ramo en nuestro país, Fernandez identifica, principalmente, “el cambio climático, la inflación, la aparición de nuevos riesgos y la necesidad de digitalización. Todo ello en un entorno de alta competencia. También es preciso hacer hincapié en la necesidad de trasladar a las pymes que es preciso elevar el nivel de seguridades en sus empresas”.
Las pymes buscan cada vez más flexibilidad, soluciones a medida y coberturas que garanticen la continuidad del negocio, especialmente frente a interrupciones de actividad. Por eso, es importante también ajustarse en los costes, porque la competencia es muy dura y los costes para las pymes aumentan.
El mayor valor añadido que aporta el corredor en este ramo “es el asesoramiento independiente. Los corredores trabajamos con una extensa lista de aseguradoras, lo que nos permite dirigirnos según las características y necesidades de la pyme, a unas o a otras aseguradoras, dependiendo de las necesidades de nuestros asegurados. El corredor no solo vende una póliza, sino que acompaña al cliente, adapta las coberturas y le defiende en los
momentos clave, como es un siniestro. Para el corredor el cliente tiene un nombre, no es un número”, afirma la responsable de Empresas en Cogesa.
La mediación concentra el 68% del negocio de Multirriesgos. Un porcentaje que Sandra Fernández cree que “es muy probable que incluso aumente. Es un producto complejo, que requiere asesoramiento, y las pymes valoran mucho la cercanía y la confianza que aporta el corredor. Cuando un empresario pone en tus manos sus coberturas de seguros es porque sabe que buscarás las mejores garantías con el coste más ajustado posible. Es ‘su empresa’ y precisa de la profesionalidad que ofrece el corredor”.
Durante mucho tiempo las aseguradoras han aceptado riesgos con mínimas medidas de seguridad y el resultado ha sido muy negativo. Costes bajos y riesgos mal protegidos. Eso ha llevado a que en los dos últimos años el ramo se haya endurecido en cuanto a la exigencia de las medidas de seguridad y el encarecimiento de las primas a pagar. Fernández indica que “tenemos por delante dos grandes retos, uno es seguir avanzando en la cultura aseguradora de las pymes. Es clave que vean el seguro no como un coste, sino como una inversión en la continuidad de su negocio. Por otro lado, es importante que los empresarios inviertan en seguridad, porque protegen la continuidad de su negocio”.
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