El rostro demográfico de la Unión Europea será muy distinto dentro de las próximas décadas. Habrá menos jóvenes, disminuirá la población en edad de trabajar y aumentará de forma significativa el número de personas mayores. Según las proyecciones de Eurostat, los jubilados ganarán cada vez más peso dentro de la sociedad europea hasta el punto de duplicar su proporción respecto a la población activa antes de que finalice el siglo.
La Oficina Estadística de la Unión Europea estima que en 2025 había alrededor de 10 personas en edad de trabajar por cada tres mayores de 65 años. Para 2100, esta relación se reducirá de forma notable y habrá aproximadamente 10 trabajadores por cada seis pensionistas.
Detrás de esta evolución se encuentra el proceso de envejecimiento demográfico que afecta a Europa. La caída de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida están provocando que crezca el número de personas jubiladas en comparación con quienes se encuentran en edad de trabajar. Además, se están retirando generaciones como la del baby boom. Esta transformación plantea importantes desafíos económicos y sociales para las próximas décadas.
Eurostat estima que la población crecerá ligeramente un 0,3% en los próximos tres años, al pasar de 451,8 millones de habitantes en 2025 a 453,3 millones en 2029. A partir de entonces, prevé un descenso progresivo hasta los 445 millones en 2050 y los 398,8 millones al final del siglo. En otras palabras, una disminución del 11,7% en 50 años.
La agencia proyecta un declive en todos los grupos de edad, excepto en uno. En concreto, prevé que la proporción de jóvenes (0 a 19 años) en la población total de la UE disminuya tanto en términos relativos como absolutos, pasando del 23,3% en 2025 al 16,7% en 2100, mientras que las personas en edad de trabajar (20 a 64 años) disminuirán del 58,3% al 49,7%, lo que representa una reducción total de 64,9 millones de personas.
En contraste, Eurostat calcula que la población de 65 años o más aumentará su peso relativo hasta representar el 33,6% del total en 2100. Esto supondrá 34,8 millones de personas mayores adicionales respecto a la situación actual. Para la agencia estadística europea, estos datos evidencian una "aceleración del envejecimiento de la población". Además, la edad media de los ciudadanos de la UE aumentará 6,6 años de aquí a final de siglo. En España, por ejemplo, los jubilados pasarán de representar el 10,17% de la población en 2025 al 17,8% en 2050.
La evolución demográfica, no obstante, será desigual entre los distintos Estados miembros. Eurostat prevé que la población total disminuya entre 2025 y 2100 en 18 países de la Unión Europea. Entre los principales socios comunitarios, Italia registrará una caída del 24% de sus habitantes, Portugal del 19,2%, Alemania del 10,6% y Francia del 2,5%.
España será una de las excepciones a esta tendencia. Según las previsiones, su población crecerá un 1,3% durante los próximos 75 años. También aumentará el número de habitantes en otros países como Luxemburgo, donde el crecimiento alcanzará el 36,4%; Malta, con un 26%; e Irlanda, con un 14,6%.
Por otra parte, la Unión Europea proyecta un mayor número de defunciones que de nacimientos en los próximos años. La diferencia entre fallecimientos y alumbramientos pasará de un 29,1% en 2025 a un 38% en 2100.

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