Multas económicas, merma de la reputación y hasta la pérdida de la clave para operar son los riesgos a los que se exponen los corredores por no presentar la DEC o no atienden a las demandas de actualización de datos de la DGSFP. Unas sanciones a las que están especialmente expuestas las pequeñas corredurías, bien por desconocimiento o por falta de recursos, y más en los últimos meses, cuando se han intensificado los controles por parte del legislador.
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA PYMESEGUROS Nº 155
El 2 de enero de 2025 entró en vigor la Orden 1501/2024, de 23 de diciembre, que establecía nuevos modelos de Documentación Estadístico-Contable (DEC) para los corredores de seguros, corredores de reaseguros, agentes de seguros vinculados y operadores de bancaseguros. La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) dejó claro que el establecimiento de estas medidas tenía el objetivo de mejorar el conocimiento sobre la contribución de los mediadores en la actividad aseguradora y poder aplicar medidas oportunas en base a la información obtenida.
Unas nuevas exigencias que las asociaciones de corredores ven adecuadas, ya que “implican cumplir con el deber de transparencia, cuyo objetivo es siempre proteger al cliente final”, comenta Borja López-Chicheri, director gerente de Adecose. Además, como señala Juan José Ruiz, vocal de Relaciones Institucionales de Fecor, el asegurador es “un sector clave para todas las industrias y muy profesionalizado, motivo por el que el supervisor debe tener una información actualizada y veraz de su actividad”.
Entre las nuevas cuestiones requeridas por el legislador se encuentran el obtener información sobre comercializadores de planes de pensiones; conocer la estructura interna de las corredurías, así como las actividades externalizadas; saber las quejas y reclamaciones existentes; o preguntar por dónde se producen las primas, tanto a nivel geográfico como si los distribuidores operan con entidades en libre prestación de servicios o compañías con sucursales en España.
Ahora bien, a pesar de los deberes profesionales y los beneficios para el sector, y según datos reportados por la DGSFP sobre información de 2023, de los 3.704 corredores inscritos en el organismo, 592 (el 16%) no entregaron la DEC en 2024. Un dato “preocupante” para las asociaciones, ya que supone un incumplimiento de “las obligaciones que el regulador exige para ejercer la profesión”, como explica Juan José Ruiz.
Para Borja López-Chicheri la cifra no es solo llamativa, sino que da lugar a una “situación injusta” para aquellos corredores que sí cumplen con sus obligaciones administrativas. De ahí que inste a la DGSFP a adoptar las medidas adecuadas para que todos los corredores de seguros presenten la DEC en el plazo estipulado para ello.
“No es una cifra menor, sobre todo porque la DEC no es un trámite accesorio, sino una obligación básica de reporte al supervisor”, certifica Pura Rubio, responsable del Área de Apoyo Legal de E2K, quien extrapola ese porcentaje a los datos actuales de 5.300 corredurías en España, y destaca que cerca de 800 no la presentarían. “Un dato relevante que debería hacernos reflexionar como sector sobre el nivel de cumplimiento”, recalca.
Efectivamente, Jorge Campos, director de Mitramiteoficial.com, línea de negocio del Grupo W2B especializada en la tramitación administrativa de todo tipo de gestiones ante la DGSFP, señala que es “un porcentaje sorprendentemente elevado”, que debería alertar sobre la falta de concienciación significativa que existe en parte del colectivo.
Este aspecto es uno de los que más preocupan a las asociaciones. Para conseguir una mayor mentalización de los profesionales, López-Chicheri aboga
por que sean las organizaciones sectoriales las que hagan llamamientos de manera reiterada a sus miembros sobre la obligación de tener los datos registrales actualizados y de las consecuencias de no hacerlo. Pero también hace un llamamiento al supervisor, que podría recordar periódicamente a los corredores el deber que tienen de mantener su información al día y de enviar la DEC en plazo, advirtiéndoles de las consecuencias de no cumplir con ello y, al mismo tiempo, habilitar los canales necesarios para resolver dudas y ayudar a aquellos corredores que requieren de un mayor soporte.
Además de realizar campañas periódicas en las que se expongan claramente las obligaciones a cumplir, Ruiz insta a las propias asociaciones a dar la formación necesaria sobre todas estas obligaciones.
Pero Pura Rubio va más allá y considera que no se trata tanto de una cuestión de concienciación, como de “aportar claridad y utilidad”. Por ello, propone una DEC que realmente sirva para que el corredor analice su negocio una vez al año, lo que sería mucho más valioso que una obligación formal que hoy en día se percibe como un trámite. En este sentido, cree que “sería deseable un diálogo más activo entre el supervisor y las asociaciones del sector”.
Coincide Jorge Campos en que sería conveniente reforzar la comunicación periódica y los recordatorios sobre estas obligaciones. Además de “valorarse una simplificación de los procedimientos administrativos, facilitando la gestión de trámites de modificación de datos y, en su caso, revisando la existencia de tasas asociadas, con el objetivo de fomentar el cumplimiento y reducir barreras operativas”, propone.
En cualquier caso, es importante analizar por qué una parte significativa de los mediadores no presentan la DEC. El director gerente de Adecose lo achaca, por un lado, a errores en los datos de contacto que no están actualizados, lo que impide que lleguen los requerimientos a la persona adecuada. Pero también a un desconocimiento técnico de las nuevas plataformas de carga de datos, lo que dificulta cumplir con la tarea, así como a la falta de estructura administrativa para recopilar la información requerida, algo que a su entender afecta especialmente a los corredores pequeños. Asimismo, reporta que sus socios les han hecho llegar muchas dudas que tienen que ver con la figura de los colaboradores externos y la dificultad de recopilar información sobre ellos, sobre todo desde el punto de vista de recursos humanos.
También, el vocal de Relaciones Institucionales de Fecor destaca múltiples variables que pueden llevar a un corredor a no presentar la DEC. Y junto al desconocimiento de cómo presentarla y no contar con programas tecnológicos que le ayuden a su cumplimentación, pone en evidencia también la propia dejadez o pensamiento de que “no pasa nada”.
Es evidente que el aspecto tecnológico tiene un peso importante a la hora de presentar la DEC. De hecho, Rubio reconoce que les han llegado multitud de dudas sobre cómo operar la aplicación (validar, preparar el envío, errores y advertencias…), “que es donde se pierde mucho tiempo”, en aspectos sobre cómo extraer los datos y cuadrar los nuevos, como puede ser la venta presencial o a distancia, que son campos que no están siempre “a un clic”.
A ello se añade que algunos corredores que comienzan su actividad consideran, “de forma errónea”, que no deben presentar la DEC si no han tenido producción durante el primer ejercicio, aprecia Campos. Asimismo, cuando cesan su actividad, algunos profesionales desconocen que tienen que recabar los datos correspondientes al periodo en el que sí estuvieron activos. También considera que la elaboración de la DEC puede resultar compleja para quienes no tienen experiencia, lo que lleva a dejarla incompleta o sin presentar. De hecho, reseña que les han hecho llegar multitud de dudas relacionadas con la interpretación de determinados conceptos y con la cumplimentación de la aplicación, así como sobre incidencias técnicas que dificultan la validación y el envío correcto de la DEC al legislador. A todo eso se une el hecho de que la DGSFP ha estado muchos años sin imponer sanciones, lo que ha generado entre los corredores una falsa sensación de impunidad.
Efectivamente, hasta hace relativamente pocos años el supervisor no estaba siendo especialmente activo en este cometido, recalca la responsable del Área de Apoyo Legal de E2K. Pero esta situación ha cambiado, y actualmente sí se están incoando procedimientos sancionadores, incluso de forma retroactiva, situación que en ocasiones no es valorada del todo por muchos corredores.
Las sanciones pueden conllevar serias multas, de hasta el 3% del volumen de negocio anual o un 1.000.000 de euros, si es persona jurídica, 100.000 euros, si es persona física, o el doble del importe de los beneficios obtenidos o de las pérdidas evitadas con la infracción, en caso de que pueda determinarse, en ambos casos.
Unas cifras que se elevan si la ausencia del registro de la información tiene que ver con los documentos de datos fundamentales relativos a los productos de inversión minorista vinculados y los productos de inversión basados en seguros. En estos casos los importes pueden llegar hasta el 5% del volumen de negocio anual o 5.000.000 de euros, para las corredurías, y hasta 700.000 euros, para los corredores.
En los casos considerados muy graves, el castigo puede acarrear hasta la cancelación de la inscripción del corredor en el registro administrativo o la suspensión por un plazo máximo de 10 años para el ejercicio de la actividad, además de que se puede dar publicidad a la conducta constitutiva de la infracción, indicando quién es la persona física o jurídica responsable, la naturaleza de la infracción y la sanción impuesta. Con el consecuente daño reputacional que ello acarrea.
Aunque por el momento, no se están imponiendo sanciones económicas, “en la práctica, la DGSFP está aplicando de forma efectiva la revocación de la autorización -es decir, la cancelación de la clave de inscripción- a quienes no han cumplido con esta obligación”, destaca el director de Mitramiteoficial.com. Para quienes se encuentran en esta situación, se les presentan serios problemas, no solo porque la reactivación de la clave está resultando compleja (“lo que dificulta seriamente la continuidad en el ejercicio profesional”), sino también de carácter reputacional ante las entidades aseguradoras, los clientes y las distintas instituciones del sector asegurador en general.
De hecho, la pérdida de la clave para operar puede ser una circunstancia que está afectando al descenso de profesionales. La cifra de corredores personas físicas registradas por la DGSFP el ejercicio pasado descendió hasta los 884, frente a los 970 que había al concluir 2024, lo que supone la cifra más baja en la última década. También resulta llamativo el declive de corredurías, que se redujeron de 2.718 a los 2.561 en el último registro.
Puede darse el caso de que un corredor que no haya presentado la DEC le hayan quitado la clave para operar y no sea consciente de ello. Esto podría
ser posible, como explica Juan José Ruiz, vocal de Relaciones Institucionales de Fecor, cuando la DGSFP haya intentado comunicarse con el corredor y al, no disponer de la dirección o información de contacto exacta, no haya podido hacerlo a través de esta vía, aunque el legislador cuenta con una comunicación oficial como es el BOE.
Jorge Campos, director de Mitramiteoficial.com, apostilla que la DGSFP se comunica sobre todo a través del buzón electrónico, y muchos corredores no lo tienen activo, no disponen de certificado digital o no lo consultan con regularidad. “Esto ha provocado que algunos profesionales hayan continuado ejerciendo su actividad sin ser conscientes de que su autorización había sido revocada”, comenta.
Las consecuencias son muy graves: desde problemas con contratos con aseguradoras, comisiones pendientes, gestión de siniestros o atención a clientes, hasta posibles responsabilidades legales. En este sentido, puede llevar consigo nuevas sanciones. No obstante, el Real Decreto 3/2020 de Seguros Privados, establece que tendrá la consideración de infracción muy grave el ejercicio de la actividad de distribución sin estar inscrito como distribuidor en un registro legalmente admisible al efecto, como recuerda Borja López-Chicheri, director gerente de Adecose, pudiéndoseles imponer idénticas sanciones de las relativas a la no presentación de la DEC.
Pero los problemas para los corredores no paran ahí. Pura Rubio, responsable del Área de Apoyo Legal de E2K, incide de nuevo en el “el riesgo reputacional y comercial si el registro público no refleja correctamente su estado, que puede afectar a relaciones con aseguradoras, clientes y terceros, generando una importante pérdida de confianza difícil de revertir”.
El no disponer de los datos de contacto actualizados, está generando, efectivamente, que muchas notificaciones del legislador no lleguen a los corredores. Por eso, además del requisito indispensable de presentar la DEC, la DGSFP ha llevado a cabo en los últimos meses un control más exhaustivo para verificar y confirmar la actualización de dichos datos de los mediadores inscritos en su registro administrativo. Jorge Campos hace hincapié en que, en realidad, no se trata de una exigencia nueva, ya que la anterior normativa, la Ley 26/2006 de Mediación de Seguros, ya recogía la obligación de mantener esta información al día. “Lo que estamos viendo actualmente es una mayor intensidad en la supervisión y en la aplicación efectiva de la normativa”, informa.
Un trámite que también resulta desalentador si se atiende al reciente informe elaborado por Mitramiteoficial.com que constata que el 70% de los corredores y corredurías de seguros reconocen tener desactualizados sus datos básicos de contacto, cuando es una exigencia “razonable y necesaria para el orden del mercado”, según Pura Rubio. Y una exigencia que ya lleva implantada varios años, ya que desde 2020 estos profesionales tienen 15 días para comunicar cualquier modificación registral; de lo contrario, serán sancionados.
Con todo, y de forma general, los corredores y corredurías sí actualizan sus datos a través de la DEC, pero con frecuencia olvidan que esa información también debe comunicarse formalmente a la Administración, reconoce Rubio, quien también precisa en que hasta la entrada en vigor del Real Decreto 3/2020 esta obligación no estaba claramente recogida en una norma con rango legal, sino que figuraba en la propia resolución de inscripción. “Esto hace que muchos profesionales, especialmente los que llevan ejerciendo desde los años 90, no tengan interiorizada esta exigencia”, afirma.
Para Campos se debe, en la mayoría de los casos, a una falta de priorización o a no ser plenamente conscientes de la importancia de esta obligación. Y, en otros, aunque se conoce este deber, se va posponiendo su cumplimiento. Destaca que no tener actualizados los datos de contacto no es tan grave, pero sí es básico para que el supervisor pueda comunicarse con los corredores. Aun así, “el incumplimiento de esta obligación constituye igualmente una infracción administrativa, cuya gravedad dependerá del tipo de dato no actualizado”, recuerda.
Borja López-Chicheri lo atribuye a que algunos corredores de pequeña dimensión carecen de una herramienta de gestión de los datos: “La brecha digital y la falta de recursos son más acuciantes en estos casos”, aduce. Sin embargo, resulta “imprescindible, no solo para cumplir con los requerimientos de la DEC, sino para la operatividad y eficiencia de la correduría”. Recalca, eso sí, que la recopilación de los datos y cumplir con todas las tareas administrativas suponen una carga burocrática inasumible para esos pequeños corredores, si quieren atender el negocio, aunque señala que ello no les exime de cumplir con sus obligaciones.
En el caso concreto de la DEC, sí existe la impresión en el sector de carga administrativa elevada, “especialmente cuando no se percibe con claridad el uso concreto de toda la información solicitada”. De ahí que la responsable del Área de Apoyo Legal de E2K reclame un avance en transparencia sobre el destino y utilidad de estos datos, lo que ayudaría a mejorar la percepción y el cumplimiento.
En general, las pequeñas corredurías son las que más dificultades encuentran, prosigue, “no por falta de voluntad, sino por falta de estructura tecnológica y tiempo disponible”. Por eso propone que en cuanto los pequeños corredores y corredurías alcanzan ciertos volúmenes tienen que integrar programas de gestión que les faciliten esa tarea y, más si cabe, teniendo en cuenta que no todas las aseguradoras facilitan la información necesaria para presentar la DEC.
El director de Mitramiteoficial.com opina que, para la elaboración de la DEC, disponer de un ERP facilita el proceso, pero no es un requisito imprescindible. A su entender, “la falta de herramientas tecnológicas no justifica el incumplimiento, ya que existen medios suficientes para poder elaborar y presentar la DEC correctamente”.
Coincide Juan José Ruiz en que “cualquier correduría, por pequeña que sea, debe tener la capacidad suficiente para poder actualizar sus datos en el registro y tiene que tener los medios necesarios para poder presentar la DEC”. “De no ser así, no debería operar, hasta que cumpliese con los requisitos obligatorios”, sentencia.
En toda la tramitación y cumplimiento normativo resulta crucial el papel de las asociaciones de corredores. La mayoría intensifican su actividad durante los meses previos al plazo de presentación de la DEC, especialmente en marzo y abril, mediante comunicaciones recordatorias dirigidas a sus miembros, resume Jorge Campos, director de Mitramiteoficial.com. Además, algunas, como Newcorred, ofrecen formación específica sobre la elaboración de la DEC, a través del Instituto e-Learning del Seguro.
“Todas las asociaciones tienen que tener los recursos suficientes para poder asesorar a sus asociados en estas obligaciones”, ratifica Juan José Ruiz, vocal de Relaciones Institucionales de Fecor, quien confirma que desde su asociación se han trasladado a la DGSFP las dudas e inquietudes que les han hecho llegar los miembros referentes a los últimos cambios y problemas a la hora de presentar la DEC.
Borja López-Chicheri, director gerente de Adecose, reconoce que, afortunadamente, la relación con la DGSFP es muy estrecha y han hecho partícipes a las asociaciones de corredores de los cambios que se iban a producir. “Eso nos ha ayudado a preparar documentos que resolviesen las dudas de nuestros socios a la hora de cumplimentar el cuestionario”, asegura.
Pura Rubio, responsable del Área de Apoyo Legal de E2K, destaca que su seña de identidad es el “acompañamiento durante todo el proceso de la DEC”. “Siempre estamos pendientes de cualquier novedad, la explicamos y luego nos acercamos al detalle adaptándonos siempre a las necesidades de los corredores y corredurías de nuestra red”, explica. “Nuestro mayor valor está en ‘bajar’ la complejidad: desde entender los campos hasta resolver incidencias en la validación y en la remisión telemática, que sigue siendo uno de los puntos más sensibles cada año”, enumera.
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