No cabe duda de que el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes, que estuvo vigente entre el 15 de abril y el 31 de julio de 2026, y al que se acogieron 1,17 millones de personas, ha impactado ya de forma notable en el mercado laboral. Así lo constatan las cifras del balance publicado ayer por los ministerios de Trabajo y Seguridad Social.
El comportamiento más anómalo lo arroja el desempleo: el paro aumentó en julio en 19.517 personas, el peor dato para este periodo de los último 18 años. Hay que remontarse a 2008 para observar un repunte mayor en el séptimo mes de año, con 36.492 desempleados más, entonces con la economía sumida en la gran crisis financiera. De hecho, entre medias solo se registra otro aumento de paro en este mes: en julio de 2022, con 3.230 personas. Con esto, el volumen total de desempleados de alta en el SEPE ascendió el pasado mes hasta los 2.311.499 -siendo, no obstante, el menor nivel para este periodo del año desde 2007 (1.970.338 personas)-.
En este sentido, desde el departamento que dirige Yolanda Díaz admiten que buena parte de ese inusual repunte de parados se debe al proceso de regularización, especialmente concentrado en el colectivo de sin empleo anterior. Esta rúbrica registra 8.268 desempleados más muchos de ellos los inmigrantes que se dan de alta como demandantes de empleo -aunque aquí también se encuentran los jóvenes que entran por vez primera al mercado de trabajo-. Aunque sobre la cifra global, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, calculó que en julio se han dado de alta en el SEPE como demandantes de empleo cerca de 15.000 inmigrantes procedentes de la regularización -concretamente, lo extranjeros que se sumaron al paro en el pasado mes ascienden a 15.535-. Esto supondría que cerca de un 75% de los nuevos desempleados son recién regularizados.
Igualmente, desde el Ejecutivo aseguran que esta absorción de los regularizados tendrá efecto sobre las cifras de paro y afiliación durante algunos meses, si bien en el caso de los demandantes de empleo Trabajo prevé un rápido traspaso a la afiliación. Tal y como explica CEOE, parte de estas personas pueden estar incorporándose a las estadísticas de desempleo paraacceder a programas de inserción laboral o facilitar su contratación mediante incentivos y bonificaciones en las cotizaciones sociales.
Sobre esta lectura, Asempleo (patronal de las empresas de trabajo temporal) advierte que no todo responde a la eventualidad de las regularizaciones. Sino que una parte de los datos se explica por los trabajadores con contrato fijo discontinuo en periodo de inactividad, que no figuran entre los parados registrados.
Según calcula Randstad Research, el paro efectivo -el que se obtiene sumando al paro registrado aquellos demandantes de empleo con relación laboral, esencialmente los fijos discontinuos en inactividad y descontando los trabajadores en ERTE- se sitúa en 3,08 millones, con una brecha respecto al paro registrado de 792.119 personas.
Por otro lado, este proceso extraordinario también está permitiendo acelerar el volumen de afiliaciones a la Seguridad Social. En julio, estas incrementaron en 41.727, lo que supone el mayor avance para este periodo del año desde 2021 (+91.451), entonces exacerbado por la desescalada de la pandemia. Este aumento llevó a la Seguridad Social a superar por primera vez en la historia la cota de los 22,5 millones de afiliaciones (concretamente, 22.508.065).
En este punto resulta relevante cómo la creación neta de empleo en el pasado mes correspondió a los extranjeros. Entre el colectivo de los no nacidos en España, las afiliaciones crecieron en 66.054 en julio (siendo el balance total de 41.727, los nacidos en España registraron una caída de cotizantes).
En este caso, desde el departamento dirigido por Elma Saiz apuntan que entre mitad de abril y el último día de julio la Seguridad Social ha registrado 262.475 altas de trabajadores procedentes directamente del proceso extraordinario de regularización. Esto quiere decir, en el escenario menos generoso -asumiendo que en los primeros quince días de regularización ya hubo inmigrantes que vieron aprobado su expediente y se dieron de alta en la Seguridad Social- que de los 625.918 cotizantes sumados entre el último día de marzo de este año y el pasado 31 de julio, al menos un 42% son directamente extranjeros regularizados.
El número dos de Yolanda Díaz explicó ayer durante la presentación del balance del mes que una parte de las personas acogidas al proceso habría trabajado previamente en la economía informal o en empleos no declarados, defendiendo que la regularización permitirá combatir estas situaciones. Y, en este contexto, confirmó que la Inspección de Trabajo ya ha aflorado este año unas 11.000 relaciones laborales no declaradas de trabajadores extranjeros.

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